Willie Colón.
Willie Colón.
Foto
EFE

Share:

El trombón se hizo eterno: El misterio de la Gitana y el adiós al 'Malo' del Bronx

Cada uno de las canciones de Willie Colón fue un golpe de autoridad.

Por: Geraldine De la Hoz

Existen canciones que no se escuchan, sino que se leen en las líneas de la mano. ‘Gitana’, esa pieza magistral de Willie Colón, es una de ellas.  

Tras la noticia de su fallecimiento este 21 de febrero, el mundo de la música ha quedado sumido en un silencio profundo. Se ha marchado el hombre, pero nos deja la profecía de su ritmo y esa melancolía gitana que, paradójicamente, hoy nos sirve de consuelo ante su partida. 

De interés:  Otro ataque de EE.UU. a una lancha en el Caribe: tres muertos

La carrera de Willie Colón no se explica sin la banda sonora que le regaló al mundo, una sucesión de éxitos que definieron la identidad de todo un continente.  

Desde la rebeldía de ‘Idilio’ y la fuerza narrativa de ‘El gran varón’, hasta la mística de ‘Che che colé’ y el lamento urbano de ‘Calle luna, calle sol’Willie supo leer el pulso de la calle como nadie.  

Cada uno de sus temas fue un golpe de autoridad; canciones como ‘Talento de televisión’ o ‘La murga’ no solo llenaron las pistas de baile, sino que se convirtieron en crónicas sociales que hoy, ante su ausencia, resuenan con una vigencia asombrosa. 

De interés:  Voraz incendio en vivienda del barrio Ciudad Modesto

El misterio de ‘Gitana’ 

Lanzada en 1984 como parte del álbum ‘Tiempo pa' matar’, ‘Gitana’ es una anomalía hermosa en la historia de la salsa.  

Basada en un poema de Gustavo Adolfo Bécquer, la canción es un despliegue de sofisticación sonora donde el flamenco y el son se dan la mano.  

Willie Colón no solo interpretó una historia de amor y desprecio; él construyó un puente entre la tradición lírica española y la crudeza del barrio latino.  

Con su introducción de cuerdas y ese trombón que llora y ríe al mismo tiempo, se convirtió en el himno de los que aman con libertad y sufren con orgullo. 

De interés:  Rebolú llega al Festival Viña del Mar representando el folclor colombiano

Hablar de su trayectoria es hablar de la columna vertebral de la música latina. Desde sus inicios como el ‘Malo’ del Bronx, Willie rompió todos los moldes.  

No solo fue un trombonista virtuoso; fue un productor visionario y un arreglista que supo integrar la música clásica, el jazz y los ritmos folclóricos en un solo estallido de identidad.  

Junto a Héctor Lavoe formó el binomio más importante de la salsa, y junto a Rubén Blades le dio al género una conciencia política y social, demostrando que el artista popular debe ser un intelectual de su propia cultura. 

Lea aquí:  Cristian Ortega, campeón panamericano en la prueba del kilómetro en Chile

La partida de Willie Colón marca el cierre de uno de los capítulos más brillantes de la historia musical contemporánea. Su legado es hoy un patrimonio emocional que pertenece a millones de personas en todo el mundo.  

Nos quedamos con su ‘Gitana’, con esa mujer de ojos oscuros que en su canción simboliza la vida misma: impredecible, bella y fugaz. Hoy despedimos al maestro, pero celebramos al Titán que nos dio una voz cuando más la necesitábamos.  

De interés:  La Uefa suspende provisionalmente a Prestianni por presuntos insultos racistas a Vinicius

El ‘Malo’ se ha ido, pero su música se queda aquí, tatuada en el alma de un continente que siempre le rendirá el último aplauso. 

Buen viaje, Maestro. Su trombón seguirá silbando en cada esquina donde se celebre la libertad.

Más sobre este tema: